Miércoles 8 de Marzo 2023

 

Generación Transhumana

En la sesión de hoy hemos estado siguiendo con el contenido del tema 7, en el que se abarcaba la “Teoría de los usos y las gratificaciones”  y el “determinismo tecnológico” de McLuhan.

La primera teoría surge a partir de los años 70 y enfoca su atención en la audiencia principalmente. La nueva preocupación que se desarrolla en los medios comienza a ser la satisfacción de los receptores del producto, y así se empieza a discutir sobre qué es lo que le gusta a las personas, qué compran y cómo es la mejor forma de vender para ganar más audiencia.

Cada persona elige de dónde saca la información y eso comienza a ser una preocupación, ya que los medios debían adaptarse para seguir aportando contenido a la sociedad. En este sentido, surge una mayor competitividad por crear las mejores series, los mejores programas y todo ello mediante la realización de un trabajo en lo cotidiano, que otorgara una mayor cantidad de información según los intereses específicos del día a día.

Por tanto, esta teoría se basa en que la población toma decisiones, y que la forma de seleccionar es completamente subjetiva, de modo que influyen las diferentes percepciones individuales, atendiendo a los valores de cada uno/a.

La conocida serie “Black Mirror” aplicó esta teoría para hacer uno de sus capítulos, titulado Bandersnatch, en la que es el/la propio/a espectador/a el/la que va decidiendo el final de la serie. Dicho capítulo fue un experimento en el que finalmente se reflejaba que a las personas les terminaba costando más decidir el tipo de cereales que iban a tomar los/as protagonistas, por encima de otro tipo de decisiones, como a quién matar o cómo hacerlo.

A las personas nos gusta emocionarnos y en esta teoría es un aspecto importante que se tiene en consideración. A parte de esto, también se tienen en cuenta las distintas necesidades de las personas, nuestras ganas insaciables de salir de la rutina, etc. para así poder aportar un contenido adaptado a nuestros deseos. Para esto, es especialmente característica la lista propuesta por Berger en 1982 en la que se describían las necesidades que los medios tenían capacidad de cubrir (diversión, creencia en el amor romántico, experimentación de la empatía, etc.)

A pesar de todo lo expuesto en esta Teoría de los Usos y las Gratificaciones, también recibió algunas críticas importantes en relación al contenido que planteaban. Fue catalogada de generalista, simplista y rígida, ya que proponía que los medios decidieran las necesidades de la audiencia, considerando a esta como un todo, y sin prestar atención a las especificidades y particularidades de los diferentes individuos.

Todo esto evoluciona hacia el ya mencionado determinismo tecnológico, conocido como la influencia que pueden tener los medios en las vidas de las personas. En relación a esto, McLuhan considera que las tecnologías se han convertido en una extensión de las personas, ya que observa que todos vamos con el móvil y es la herramienta que utilizamos para resolver cálculos, problemas, nos ayuda a comunicarnos, nos acompaña a todos sitios, etc. Nuestro teléfono se convierte en nuestro compañero principal.

Con el determinismo tecnológico se limitan las interacciones físicas y se fomenta una comunicación simultánea, en la que todos estamos hablando al mismo tiempo a través de internet. No hay silencios, no se escucha. Los medios deciden las cosas, son fríos y de este modo se generan personas pasivas, que no toman decisiones propias.

Así, se crea una Aldea Global, en la que todos estamos conectados, todos formamos un mismo mundo, y:
“La ropa es una extensión de la piel. La bicicleta/automóvil es una extensión de las piernas. El ordenador/portátil/Tablet es una extensión de la mente”.

Más adelante, se comienza a hablar de la Galaxia Googleberg, en la que el ser humano se convierte en un ser virtual dejando a un lado su ser real. Deja de vivir las cosas físicamente, para vivirlas de manera digital. Nos sumergimos en un mundo diferente, en el que no primamos nosotros/as, sino las tecnologías.

Reflejo de esto es la chica adolescente que protagonizaba el corto titulado “Soy transhumana”, en la que ella les comenta a sus padres que es trans, pero no transexual, sino transhumana. Les dice que quiere dejar de ser de carne y hueso, y vivir para siempre convirtiéndose en datos, en información.

¿Hacia dónde queremos llegar?
Un compañero de la clase comentaba que él se sentía más cómodo diciéndole “te quiero” a sus padres por Whatsapp que en persona. Estamos encaminándonos como sociedad a una generación transhumana, que no mira hacia lo maravilloso de la realidad, sino que se encuentra totalmente absorta en lo virtual.

¿Queremos seguir así?

Para finalizar la clase, y con razón de ser el Día de la Mujer, hemos estado conociendo algunas de las aportaciones que grandes mujeres han hecho a la tecnología y que ninguno de nosotros conocía. Entre estas grandes aportaciones se encuentran: la programación de las primeras computadoras, la creación del lenguaje compilador, el diseño del espectro ensanchado que necesitamos hoy para tener WiFi, el buscador de google, etc.


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