Miércoles 22 de Marzo 2023

¿Qué consumen nuestros/as adolescentes?

Antes de nada, cabe destacar que la alfabetización transmedia persigue dar respuesta a este interrogante y, para ello, tiene como objetivo la transmisión de una serie de competencias y “habilidades relacionadas con la producción, distribución y consumo de contenidos en medios digitales interactivos”.

Este tipo de alfabetización va un paso más allá del simple y mero uso de los medios en relación a la lectura y escritura, puesto que busca conocer en qué invierten el tiempo los/as más jóvenes de la sociedad. Se percatan de que estando en clase están conectados/as a internet y manteniendo otro tipo de comunicación e interacciones ajenas al aula, y se preocupan por saber qué tipo de educación e información están recibiendo de estos medios.

Para ello, el alfabetismo transmedia ofrece 134 competencias que se pueden organizar en 9 dimensiones: producción, prevención de riesgos, performance, gestión social, individual y de contenidos, medios y tecnología, ideología y ética, narrativa y estética.

Pero en este punto, ¿somos conscientes los/as propios/as educadores/as de qué es lo que hay detrás, dentro y rodeando las pantallas? Si somos la siguiente generación que deberá hacer un buen uso responsable de estos avances y saber transmitirlo, se hace fundamental ser nosotros/as primeros/as quienes estemos formados/as en estas competencias.

“Más que homo sapiens, somos homo fabulators. A los humanos nos encanta escuchar, ver o vivir buenos relatos” (Scolari, 2013).

Desde tiempos memorables, el ser humano ha disfrutado creando, reflexionando, hablando y recreándose en el uso de las palabras, pero ahora tenemos un paradero bastante más particular y diferente. Parece que disfrutamos más viendo, escuchando, consumiendo, que siendo los/as protagonistas de esas historias.

No obstante, debemos perseguir que las personas sigan siendo las protagonistas de sus propias vivencias, que sigan asumiendo un rol activo más que pasivo en las plataformas de comunicación. Y para ello, hemos de saberlas utilizarlas.

Cada vez que entramos en internet, dejamos una huella, y al final de nuestros días, con todas esas huellas se habrá construido un camino. ¿Qué clase de camino queremos dejar y que dejen los/as que vienen después de nosotros/as?

Disfrutamos recibiendo, viendo, escuchando, pero también participando, proponiendo y creando. Los medios nos ofrecen oportunidades increíbles en este sentido, ¡aprendamos a usarlas  con sabiduría y dejémonos llevar por nuestro ingenio y creatividad!


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