Lunes 6 de Marzo 2023
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| ¿Callados/as mejor? |
En la sesión de hoy hemos estado considerando el surgimiento de la “Teoría de la espiral del silencio” alrededor de los años 60 y 70. A partir de este momento se comienza a darle importancia al efecto que producen los medios en las personas que los consumen, principalmente a nivel cognitivo.
Dicha teoría tiene una fuerte influencia de la
teoría que hacía alusión a la inyección de información que realizan los medios
en los/as ciudadanos/as día a día (Aguja Hipodérmica) y abandona las ideologías
propuestas por la Escuela de Frankfurt y Mass Comunication Research. Lo que
interesa ahora es el efecto de los medios en los seres humanos.
Noelle-Newmann es la impulsora de esta teoría y tras
sus investigaciones y estudios llegó a la conclusión de que lo que verdaderamente
afecta a las personas es el mensaje,
no tanto en la forma de transmitirlo sino en la información que el mismo
contiene. Se empieza a tener en cuenta que las personas piensan y que nos
encontrábamos sobresaturados de información.
Esta sobresaturación de información no es
considerada de manera especialmente negativa por Noelle, ya que proponía que
cuanta más información tengan las personas, más tienden a protegerse, puesto
que más nos vemos obligadas a tener que elegir entre todo lo que se encuentra a
nuestro alcance. Al igual que la diversidad de partidos políticos nos incita a
investigar más para poder posicionarnos con conciencia, así la variedad de
medios e información nos impulsa a investigar, seleccionar y descartar.
En este punto surge la “Teoría de la Espiral del
Silencio”, que consiste en actuar conforme actúan los/as demás, por medio de la
presión de los medios sobre la opinión pública.
Para ilustrar esto, la profesora ha planteado una
situación en la que nos ha sugerido que cerrásemos los ojos y nos ha lanzado la
siguiente pregunta: “¿Quién piensa que va a ganar el PP en las próximas
elecciones?” Las personas que estaban de acuerdo con la afirmación tenían que
levantar la mano. Posteriormente, ha vuelto a hacer la pregunta con los ojos
abiertos y ha habido compañeros/as que no se han atrevido a levantar la mano
nuevamente cuando todos podíamos verles.
Esto refleja lo que defiende la teoría propuesta por
Noelle: la opinión de los/as demás condiciona la nuestra y, la opinión “de los
demás” está condicionada por los medios. En algunos casos, esta influencia nos
condiciona hasta callarnos en relación a temas con los que tendríamos una
opinión diferente a la mayoría. O, por el contrario, como se podía observar en
el vídeo que se ha reproducido en la clase: “sonreímos al abrir los ojos y ver
que los demás también opinan lo mismo que nosotros”.
Toda esta idea se basa principalmente en el miedo,
en el temor al rechazo, a quedar fuera. “La mayoría de las personas tememos el
aislamiento social”. Ante un potencial aislamiento, nos callamos y siendo seres
sociales tenemos en nuestro interior el deseo constante de pertenecer a un
grupo.
De este modo, nos callamos nuestros gustos, nuestras
preferencias, sin tener en cuenta que no siempre una opinión compartida por la
mayoría es la más relevante. No obstante, como aspecto positivo de todo esto,
en base a lo que expone la teoría, Noelle proponía que este condicionamiento también
ayuda a acabar con conflictos sociales, ya que hace callar a los/as que opinan
diferentes y mantiene una misma opinión entre todos/as los/as que hablan.
Entonces, ¿callados/as mejor? Sin duda alguna, sí es
cierto que de este modo se evitan algunos conflictos, pero no por ello debemos
sacrificar nuestro derecho de comunicación y expresión a costa de ello. Debemos
aprender a hablar y expresarnos libremente, pero con tacto, sabiduría y
asertividad, y debemos aprender a escuchar la opinión de los/as demás con el
mismo cuidado y respeto que nos gustaría recibir a nosotros/as. En la
comunicación y la diferencia está el enriquecimiento.

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